Hola chicos y chicas, espero hayan disfrutado de este largo fin de semana, y estén, además, listos para presentar sus artículos de opinión. Comparto con ustedes el siguiente artículo persuasivo que me parece fabuloso, sobre todos a los alumnos y alumnas que se inclinaron por escribir artículos sobre el medio ambiente. Los invito a que mantengamos nuestras aulas de clase y pasillos, VERDE, no permitiendo el desorden, no tirando basura y recogiendo cualquier basura que pudiera haber aunque no sea nuestra, apagando la luz y los aparatos electrónicos cada que el salón se quede solo, no desperdiciando hojas ni lápices, cuidando nuestros libros para que puedan ser reciclables, participando y organizando proyectos VERDEs escolares y comunitarios, venir a la escuela caminando o en bicicleta si las distancias no son muy largas, etc. Sí, parecería solo un granito de arena, pero recuerden...
"Aún una gota de mar, sigue siendo mar."
40 tips para cuidar el planeta
Principios básicos
1. Infórmate. Conoce la problemática ambiental que hay en tu
comunidad, en tu país y en tu planeta. Estar informado te permite saber qué
hacer para proteger el medio ambiente.
2. Alza la voz. No basta con saber: hay que pronunciarse,
denunciar, cuestionar, proponer, pasar la voz, motivar...
3. Actúa. Cada una de tus acciones impacta negativa o
positivamente nuestros ecosistemas. No creas que tirar una basura no importa
porque sólo es una... no creas que levantar una basura no sirve porque sólo es
una. Todo cuenta, así que cada cosa que hagas que sea en favor del planeta. El
papel de la acción ciudadana es hacer valer nuestros derechos y actuar como
testigos de la sociedad ante aquellos actos y hechos que lesionan tales
derechos. En muchos casos ha sido la sociedad civil la que, con sus demandas, ha
impulsado la creación de normas y programas ambientales, al exigir acciones
concretas ante problemas determinados. En Greenpeace creemos que para lograr
este fin se debe optar siempre por una estrategia de acción no-violenta. Esto
implica el respeto por todas las personas (ya sean aliados, neutrales o
adversarios).
4. Exige a los tomadores de decisiones, a tus gobiernos
(municipales, locales o federal) políticas públicas en beneficio del medio
ambiente.
5. Únete a Greenpeace. Como voluntario, como socio donador o cómo ciberactivista. Sólo con tu talento, tus conocimientos, tu
tiempo y tu donativo podemos hacer más. Hazlo entrando aquí.
La quema de combustibles fósiles ocasiona más
cambio climático, por ello para evitar el calentamiento global disminuye tu
consumo de petróleo
Usa bicicleta, transporte pública o comparte el auto. © Greenpeace / Teresa
Osorio
5. Usa bicicleta, transporte público o comparte el auto
cuando lo utilices.
6. Elige productos que no estén envasados en plástico y
recicla o reutiliza los envases.
7. Compra frutas y verduras orgánicas (los
fertilizantes y pesticidas suelen ser derivados del petróleo).
8. Comprar productos de belleza (shampoo, jabón o
maquillaje) elaborados con ingredientes naturales, no derivados del
petróleo.
9. Elige productos elaborados localmente. De esta manera se
reduce el consumo de combustibles empleados para su transporte.
10. Prefiere la ropa hecha de algodón orgánico y no de
materiales derivados del petróleo.
11. No uses artículos desechables.
12. Viaja menos en avión.
13. Demanda el uso de las energías renovables en lugar de
los combustibles fósiles.
14. Cambia tu calentador por uno solar.
Producir y distribuir la energía genera gran
cantidad de gases de efecto invernadero, por eso, para cuidar el planeta ¡ahorra
energía!
Utiliza energías limpias y renovables como la solar. © Greenpeace / Teresa
Osorio
15. Aprovecha la energía solar. No sólo como luz natural,
también como fuente para recargar tus aparatos, hay cargadores solares para
muchas cosas como celulares, relojes, calculadoras, etc.
16. No desperdicies energía. Apaga las luces que no utilices
y desconecta los aparatos eléctricos.
17. Cambia definitivamente los focos de bombilla por focos
ahorradores.
18. Tu refrigerador usa más energía que cualquier otro
aparato en tu hogar pero éstos son los pasos para mantener su consumo de energía
al mínimo
- Mantenerlo en entre 3 y 5°C, el congelador en entre -17 y -15°C.
- Abre la puerta lo menos posible y por un corto periodo para conservar la
energía.
- No lo ubiques cerca de una fuente de calor.
- Limpia los carretes del condensador que se encuentran detrás o debajo del
refrigerador por lo menos una vez al año.
19. Y siguiendo en la cocina. Usa ollas de presión, pues
gasta poca energía. Utiliza sartenes y ollas con fondo plano y con un diámetro
superior al de la superficie de la parrilla, así la cocción será más rápida y
ahorrarás energía.
20. No precalientes el horno. Es innecesario. Además,
apágalo 15 minutos antes, el calor que queda en el horno terminará la
cocción.
El consumismo impacta seriamente el ambiente:
implica una mayor extracción de materias primas (recursos naturales) y genera
más tóxicos y basura, por eso un tip fundamental para preservar el planeta
es:
21. Sé un consumidor responsable. Consume sólo lo que
necesitas y agota la vida útil de los productos, en otras palabras: reduce,
reutiliza y recicla.
22. También se un consumidor responsable de agua. No
desperdicies este cada vez más escaso recurso y al mismo tiempo estarás
ahorrando energía porque hacerla llegar a tu casa, tratarla y desecharla implica
un gasto energético.
Hay diversas prácticas en la agricultura que
dañan los ecosistemas como son el uso de agroquímicos y la siembra de
transgénicos.
Realiza un consumo responsable. © Emily Gómez Ramsey / Greenpeace
23. Digamos no a los transgénicos. Ni en nuestro campo ni en
nuestra mesa. Opta por productos frescos y naturales.
24. Cambia el centro comercial por el mercado. Estarás
comprando productos más frescos y seguros, sin transgénicos, además de apoyar a
productores locales.
25. Lee las etiquetas de los productos que compras. Si en la
etiqueta encuentras alguno de estos ingredientes, cuidado, puede ser
transgénico:
- Soya: en forma de harina, proteína, aceites y grasas (a menudo se "esconden"
detrás del concepto de aceites o grasas vegetales), emulgentes (lecitina-E322),
mono y diglicéridos de ácidos grasos (E471) y ácidos grasos.
- Maíz: en forma de harina, almidón, aceite, sémola, glucosa, jarabe de
glucosa, fructosa, dextrosa, maltodextrina, isomaltosa, sorbitol (E420),
caramelo (E150)
- Algodón: en forma de aceite proveniente de semillas
- Canola: en forma de aceite.
26. Prefiere los productos orgánicos y de comercio justo.
Los productos orgánicos respetan el ambiente en su proceso de elaboración y son
más sanos y seguros que los procesados de manera industrial. La certificación y
denominación de orgánicos reconocida internacionalmente prohíbe la utilización
de transgénicos -o derivados de éstos- en los productos de la agricultura y la
ganadería. Los productos de comercio justo permiten, además, combinar el cuidado
del ambiente con un verdadero empoderamiento de las comunidades campesinas a
través de la repartición equitativa de las ganancias y de la toma de
decisiones.
La basura que no recibe un manejo adecuado es
fuente de contaminación de suelos, agua y aire. Por otra parte el manejo y
tratamiento de los residuos requiere mucha energía. Por todo eso, entre menos
basura, mucho mejor.
Realiza la separación de residuos; recicla materiales como el papel y el
vidrio. © Greenpeace / Teresa Osorio
27. Evita los productos con muchos empaques o envolturas que
acabarás tirando.
28. Lleva contigo una bolsa de tela para que no utilices
bolsas de plástico cuando hagas compras.
29. Separa tus residuos al menos en orgánicos e inorgánicos
y si es posible en reciclables (papel, aluminio, vidrio, cartón, tetrapack,
etc).
30. Convierte tu basura orgánica en composta.
La industria química es la fuente más
grande de contaminación tóxica y peligrosa. Y muchos de nosotros contribuimos a
esta contaminación a través de los productos de esta industria que utilizamos
para limpieza, para el jardín, para el arreglo personal, entre otros. El cuidado
del ambiente comienza en casa. Aquí te damos algunas recetas que te ahorrarán
dinero, son seguras para ti y para el planeta.
31. Usa menos químicos y aprovecha las bondades de los
productos naturales cada ingrediente se puede encontrar en tiendas, mercados,
farmacias, tlapalerías y ferreterías.
32. Limpia con jabón puro que se biodegrada de manera segura
y no es tóxico. Asegúrate de que sea sin esencias, colores sintéticos u otros
aditivos.
33. En lugar de disolventes tóxicos utiliza vinagre (5%
ácido acético). Es un desinfectante suave, corta la grasa, limpia el vidrio,
desodoriza y remueve los depósitos de calcio, manchas y acumulación de
cera.
34. Aprovecha el carbonato de sodio. Corta la grasa, quita
manchas, desinfecta y suaviza el agua. No debe ser usado en aluminio.
35. No dejes atrás al bicarbonato de sodio. Trabaja como
abrasivo en recetas alternativas, desodoriza, remueve manchas, pule y suaviza
telas.
36. Olvídate de los plaguicidas industriales. Los
plaguicidas naturales son más baratos, seguros y específicos.
- Agua de tabaco: coloca un gran manojo de tabaco en 4 litros de agua
caliente. Déjalo reposar por 24 horas. Aplícalo con una botella que tenga
atomizador. Esta agua de tabaco puede ser venenosa para los humanos, así que
tenla en un lugar seguro.
- Chiles: Licúa 2 o 3 chiles picosos, ½ cebolla y un diente de ajo en 4 litros
de agua, hiérvelos, déjalos remojar por dos días y cuélalos. Rocía esta mezcla
en la zona afectada o para prevenir la llegada de nuevas plagas. Puedes congelar
esta mezcla para usos futuros.
- Ajo: Mezcla 4 litros de agua, 2 cucharadas (30 ml) de jugo de ajo (no uses
polvo de ajo ya que éste puede quemar las plantas), 30 gramos de tierra
diatómita (tierra de infusorios, ver abajo) y una cucharada de alcohol para
frotamientos. Esta mezcla puede ser congelada para usos futuros.
Y porque podemos cuidar el ambiente en el día a
día, en el noche a noche y hasta donde no nos imaginemos, algunos de nuestros
tips consentidos:
Haz el amor, no la guerra.
37. Hazle el amor ¡al planeta! Que tu sexo sea verde. Usa
ecolubricantes. Nada mejor que la lubricación natural. La lengua siempre será un
buen instrumento para ello, pero si necesitas usar alguno externo, entonces
prefiere los que son de agua. Hoy en día existen muchas marcas que se dedican a
la producción de lubricantes de agua, con diversos sabores y aromas. Te
recomendamos que nunca uses lubricantes de petróleo, es decir, los de aceite o
vaselina, por ejemplo. Emporios como Esso están destruyendo el planeta, pero no
permitas que lo hagan a través tuyo y que incluso se metan hasta debajo de tus
sábanas.
38. Diviértete, experimenta, prueba, pero no con petróleo.
Si te gustan las emociones fuertes, entonces tal vez hayas intentado alguna vez
usar algún objeto, ropa o accesorio de policloruro de vinilo, mejor conocido
como PVC o vinil. El PVC genera algunos de los químicos más tóxicos que existen:
las dioxinas y los furanos. Por eso el uso de este material en los juguetes de
los niños ha sido prohibido en muchos países. El PVC de la ropa y los juguetes
sexuales también debe prohibirse, pues este componente está hecho con cloro y
otras sustancias consideradas probables cancerígenos, además de que es un
derivado del petróleo. Opta por accesorios de sustancias naturales como caucho o
látex.
39. Cama y “spanking” sustentable... placer de tres.
Asegúrate que la madera de la cama en la que duermes y disfrutas del placer en
pareja cada noche (al igual que las palas empleadas para el “spanking”) sean de
madera certificada y reconocida por el Consejo de Manejo Forestal (Forest
Stewardship Council o FSC, por sus siglas en inglés). Seguro tú, tu pareja y los
bosques estarán muuuy satisfechos y de paso los miembros de las comunidades que
se ven beneficiados por el manejo forestal sustentable.
40. Hablando de madera y de amor al planeta... cuida
nuestros bosques. Apoya el ecoturismo en zonas boscosas y en general el manejo
forestal sustentable; no maltrates los árboles y no provoques incendios.
Fuente: GREEN PEACE MÉXICO
Miss Esthela